EL SANTO ROSARIO

EL SANTO ROSARIO

MEDITACIONES DE CADA MISTERIO CÓMO SE REZA LAS RIQUEZAS DE MARÍA

Edición ampliada con los MISTERIOS DE LUZ.

“Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman”. Esta es la breve oración que el Ángel de la Paz enseñó a los tres pastorcillos de Fátima, Lucía, Jacinta y Francisco, en 1917, preparando las apariciones de la Virgen Santísima.

Algo en común en todas sus apariciones es el pedirnos: “Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo…”.

Sólo porque Ella nos lo pide, tendríamos que buscar esos diez o quince minutos cada día, sin entrar en disquisiciones. Pero hay razones de peso cuando nos lo está pidiendo constantemente. Santo Domingo de Guzmán fue quien estructuró el rosario y lo difundió encauzando la piedad popular hacia la contemplación del Evangelio y sus misterios. Uno de sus seguidores, Santo Tomás de Aquino, nos aclara: “En la cruz rezamos nosotros la confesión de fe, el Credo. Esta es la doctrina de nuestra fe. (…) sigue, en forma de perlas ensartadas y a modo de escritura para ciegos, todo el Nuevo Testamento, sólo descifrable para los creyentes con sus manos orantes”. Ahí está el sentido del Santo Rosario.

Gratuito. Gastos de envío aparte.

(disponible en castellano y catalàn)


©1998 Barcelona.

Ed. STJ, 40 pàgines.
Literatura Religiosa